miércoles, 3 de diciembre de 2008

Y llegó la nieve...

Lo recuerdo como si fuera ayer. Bueno ayer, y la semana pasada, y la anterior... Para ser sincero, he de decir que hace ya más de un mes que llegó.

Sí, lo sé. Tengo un poco abandonado el blog, pero me gustaría veros a vosotros intentando complacer a la masa enfurecida. Esperáis mucho de cada nueva entrada y la presión acaba haciendo mella!

Bueno a lo que iba.... Lo recuerdo como si fuera ayer. Estaba de buen humor aquel día: viernes, fin de semana por delante, primer día que venía con la bicicleta al trabajo... Me encontraba como un niño con zapatos nuevos. Recuerdo que mi compañero hindú (aquí también han llegado esos. Los de Vodafone me entenderán) estaba chapurreándome algo que él entendía que era inglés, mientras yo pensaba abstraído qué coño estuvieron haciendo los ingleses en la India cuando la ocuparon, porque lo que es enseñar a pronunciar a los nativos ni hostias! Muchos dirán de las atrocidades del impero español, pero por lo menos les enseñamos a hablar como Dios manda!

Creo que hoy no centro mucho mis ideas... Me encontraba abstraído en mis pensamientos mirando por la ventana cuando veo caer los primeros copos de nieve. Dicen que aquí la nieve suele llegar en Octubre. Como si la tuviesen preparada! 31 de Octubre, dos de la tarde y nevando copiosamente (supongo que con la nieve se podrá decir "coposamente"). Lo primero que me vino a la mente fue: "Qué bonito! Mi primera nevada en Finlandia"

Lo segundo que me vino fue: "Qué coño hago yo ahora con la bici?" Y es que, para aquel que dude de la existencia de las leyes de Murphy, ¿cómo explicaría que justo el día que estreno la bicicleta, nieva? Podía haber estado nublado, incluso llover. Pero no, tenía que nevar!

En esos momentos ya no existía ni hindú, ni proyecto, ni viernes. Mi mente no paraba de saltar de una pregunta a otra: ¿Cómo me voy a casa? ¿Habrá ruedas de invierno para bicicletas? ¿Porqué no me he comprado una bicicleta de montaña con ruedas bien gordas, en vez de esta bicicleta de niña? ¿Quedará muy mal si voy andando? ¿Habré perdido práctica después de no montar durante varios años? ¿A cuanto cotizará el BBVA hoy? Lo iba a adivinar pronto.

Cuando salí del trabajo, un bonito manto blanco de unos 4 cm de espesor cubría las calles... y mi bicicleta. (Y ahora es cuando obsequio a mis lectores con una foto :)


Durante ese fin de semana descubrí las siete verdades fundamentales del ciclismo invernal en Finlandia:
  1. No es tan difícil montar en bici sobre la nieve. Sólo hay que intentar no coger surcos y tomar las curvas con cuidado.
  2. El casco es un accesorio importante, ya que hay cosas mucho peores que la nieve. El hielo!
  3. Lo de no coger surcos es aplicable a la conducción sobre hielo. De hecho diría que adquiere una importancia relevante.
  4. Nunca, y digo nunca, paseis sobre un charco helado para comprobar si se rompe. Pase lo que pase, no será bueno.
  5. A la hora de frenar en los semáforos, hazlo muy despacio, controlando milimetricamente dónde y cómo vas a poner el pie. Recuerda que estás sobre hielo!
  6. Aunque la distancia sea de 200 metros, no te hagas el machote diciendo: "¿Para qué me voy a poner los guantes? Si son 200 metros!"
  7. Aprende a frenar utilizando el contrapedal, porque como intentes frenar con los frenos del manillar de toda la vida, te metes una leche que no la cuentas!

1 comentario:

Adrián Lamas (El Rey de las Camas) dijo...

Bueno bueno, veo que hay que aprender a montar en bici tambien por aquellos lugares :p Si ya lo digo yo, te lo estas pasando de miedo, jajaja.